Crisis y pobreza estructural en Europa

Por: Hernán Torre

La crisis financiera del 2008 trajo aparejado el retorno de ciertos temas como la pobreza, la desigualdad y la brecha de ingresos entre ricos y pobres al debate económico. Un claro ejemplo de este fenómeno es el éxito que tuvo Thomas Piketty – economista francés – con su libro “Capital in the twenty-first century”, en el cual hace un recorrido histórico por la evolución de la distribución del ingreso en diferentes países de los últimos 250 años. La conclusión a la que arriba es que, siendo la tasa de ganancia sistemáticamente superior a la tasa de crecimiento del ingreso, el capitalismo dirige a las sociedades hacia esquemas de redistribución del ingreso regresivos. A partir de lo enunciado por el francés, una gran cantidad de economistas tomaron su libro y escribieron infinidad de devoluciones (comparto algunas: Mankiw, The Economist, Krugman, BBC). Sin embargo, considero que el mayor logro ha sido el de apuntalar la discusión y buscar nuevas respuestas a los problemas que emergieron de la crisis económica que afectó (y sigue afectando) al mundo entero.

europa

En este contexto, hoy comparto un artículo que encontré en una página web que reúne notas de muchos blogs (Demos): el que comparto en este post está escrito por Matt Bruenig, escritor de un blog que trata todos estos temas mencionados al principio. El título del mismo es “Two theories of poverty” y describe las dos concepciones de la pobreza que existen: por un lado, tenemos la definición ortodoxa que considera que la pobreza es un fenómeno individual causado por la ineficiencia, ignorancia, vagancia o falta de méritos de una persona para valerse por sí mismo y progresar en determinada actividad económica. De esta acepción se desprende que las personas sumergidas en la pobreza serán siempre las mismas; por ende, la solución sería otorgar un subsidio de por vida, para que estas personas puedan cubrir las necesidades básicas.

Por otra parte, la definición que él llama “de izquierda” propone concebir la pobreza como un fenómeno estructural: el sistema capitalista inherentemente genera gente pobre debido a la existencia de “nichos” o sectores de bajo ingreso en los cuales determinada gente tiene que trabajar para poder subsistir. No obstante, la gente que cae bajo la denominada línea de la pobreza (definida de acuerdo a la metodología de cada país) va variando con el tiempo, lo cual refleja la diferencia entre este concepto dinámico de la pobreza, frente a lo estático de la acepción individualista que Bruenig comenta.

A medida que la gente logra progresar y abandonar estos nichos de bajo ingreso, consigue salir temporariamente de la pobreza; sin embargo, estos sectores no desaparecen, sino que emplean a otra gente, reproduciendo la pobreza dentro del sistema capitalista. Para combatir este flagelo, lo que deben proponerse son soluciones estructurales, capaces de combatir la desigualdad y brindar igualdad de oportunidades: como ejemplo de política pública, Bruenig propone la implementación de la asignación universal por hijo como una herramienta para combatir los altos índices de pobreza entre los menores de edad.

Para fundamentar su posición, adjunta una serie de gráficos en los cuales segmenta el nivel de pobreza por edad, hallando una correlación importante entre ambas variables: cuanto menores son los niños, mayor es su probabilidad de ser pobre. Esta relación está estrechamente vinculada con el hecho de que los niños menores suelen tener padres menores, y este sector se caracteriza por tener ingresos menores, si se lo compara con adultos de mayor edad, como podría ser 35-40 años.

En un intento por contrastar esta hipótesis, y para comprender los problemas que enfrenta Europa en medio de la recesión mundial,procedí a realizar un análisis similar al de Bruenig, pero para algunos países de la Comunidad Europea. De yapa, al analizar el período anterior a la crisis, los gráficos permiten analizar las consecuencias que la recesión infligió sobre la distribución del ingreso y la pobreza. Como nota metodológica, aclaro que la Comunidad Europea publica los porcentajes de personas en “riesgo de pobreza o exclusión social”, considerando dentro de este grupo a aquellos cuyo ingreso sea menor al 60% de la mediana de ingreso disponible luego de contabilizar los seguros sociales.

Gráfico I: Evolución del riesgo de pobreza o exclusión social en Irlanda por edad

irl

Gráfico II: Evolución del riesgo de pobreza o exclusión social en España por edad

esp

Gráfico III: Evolución del riesgo de pobreza o exclusión social en Grecia por edad

grecia

Gráfico IV: Evolución del riesgo de pobreza o exclusión social en Alemania por edad

alemania

Gráfico V: Evolución del riesgo de pobreza o exclusión social en Francia por edad

francia

¿Qué conclusiones pueden extraerse de estos gráficos?

  1. Se percibe a simple vista el mayor efecto de la recesión sobre los primeros tres países (Irlanda, España y Grecia) con respecto a los últimos dos (Alemania y Francia). Este fenómeno es causado por la relativa fragilidad demostrada por los irlandeses, españoles y griegos para mantener los niveles de empleo, lo cual lleva a que gran parte de los desempleados, luego de perder la fuente de ingreso del hogar, se descapitalicen (vía remate de hipotecas), con el consiguiente aumento de la pobreza y la vulnerabilidad social. En Alemania, la recesión mundial pasa casi inadvertidad (a partir de este gráfico), lo cual contrasta enormemente respecto de Grecia o España, por ejemplo. La crisis financiera duplica el porcentaje de gente en riesgo de pobreza en algunos grupos demográficos.
  2. La proporción de personas viviendo en situación vulnerable es realmente alta en los países mencionados, en los cuales existe un máximo de 45% para los individuos entre 16 y 24 años. Este sector es el más golpeado por la recesión, debido principalmente a que son la variable de ajuste en el mercado laboral dado el mayor costo en el que las empresas deben incurrir para despedir empleos con mayor antiguedad..
  3. Los menores de 16 años también sufren las consecuencias del cimbronazo que generó la crisis sobre el nivel de actividad y la menor demanda de trabajo por parte de las empresas. Como bien sostiene Bruenig en su artículo, los menores de 16 años reciben el efecto rebote propiciado por la recesión, ya que sus padres no logran mantener la estabilidad laboral.
  4. Es necesario buscar soluciones estructurales a los problemas estructurales. Si bien las cifras de vulnerabilidad social están muy por encima de los promedios (sobre todo en España, Grecia e Irlanda), es posible sostener – luego de 6 años de ocurrida la crisis – que algo debe hacerse para fomentar el empleo jóven. Es claro que el grueso de la crisis la están pagando los menores de 24 años, lo cual refuerza su vulnerabilidad, caracterizada también por los menores ingresos que tienen en promedio a causa de su corta experiencia como empleados.
  5. En este contexto, puede entenderse la propuesta que UNICEF le realizó a España el pasado mes de Junio, al constatar que casi 30% de los niños viven por debajo del umbral de pobreza. La misma consistía en implementar un esquema de asignación universal por hijo, similar al que desde hace casi 6 años funciona en nuestro país.

Las estadísticas tienen el valor de permitir mayor nivel desagregado de análisis en pos de mejorar las políticas públicas; sacan una foto a determinado momento, lo cual beneficia a los gobernantes. Difícil es la situación actual argentina, en la cual no se cuenta con estadísticas fehacientes y consistentes con la realidad (hoy, por ejemplo, el INDEC publicó la inflación para el mes de Julio 2014: 1.4%). La honestidad metodológica de nuestro instituto nacional de estadísticas es nuevamente puesta bajo tela de juicio. ¿Vale la pena sesgar los análisis para no reconocer la realidad? ¿Habrán logrado empalmar las series del indicador de pobreza? Seguirán gobernando y diseñando políticas públicas a oscuras? Todas estas preguntas (obviamente retóricas) no son más que la indignación de un ciudadano común, que no logra entender por qué tanto ahinco en tapar el sol con la mano. O acaso no ven que los primeros beneficiarios del sinceramiento de las estadísticas serían los oficialistas mismos, ya que podrían conocer el verdadero impacto de las políticas llevadas adelante. O quizás el problema sea justamente ese: no quieren conocer lo que genera su accionar político.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s