El Club de París y Aldo Ferrer

Por: Hernán Torre

Ámbito Financiero publicó el día 28 de mayo en su portal web declaraciones del economista y ex Embajador en Francia Aldo Ferrer, consultándolo acerca de su opinión con respecto a la situación macroeconómica del país y las políticas públicas que está llevando a cabo el gobierno. A su vez, se lo interrogó acerca de las negociaciones que el Ministro de Economía Axel Kicillof encabezó el día de hoy con el Club de París en la capital francesa.

En referencia al último tema, Ferrer destaca el hecho de que se estén llevando a cabo las negociaciones, luego de varios años de patear la pelota para adelante. Desde mi punto de vista, esto se hace más que nada por una cuestión estratégica, como un paso intermedio para lograr mejores tasas para una futura colocación de bonos en el mercado externo. Sin embargo, el dilema que enfrenta el gobierno argentino es que, para que exista acuerdo con los acreedores, será clave el rol que se le asignará al FMI como auditor de las cuentas públicas argentinas.

aldo-ferrer

La necesidad de divisas debe entenderse en el marco de la crisis de reservas internacionales que azotó severamente al BCRA a principios de año, la cual fue controlada a partir del accionar de Juan Carlos Fábrega mediante la restricción de la política monetaria y la limitación de posesión de activos internacionales por parte de los bancos. Sin embargo, el nivel de reservas se estancó alrededor de los U$S28 mM desde entonces; por lo que las autoridades creen necesario reforzar esta cifra mediante la emisión de deuda para afrontar el período post-cosecha agropecuaria.

El ex Ministro de Economía durante el gobierno de facto de Levingston establece que la posibilidad de un acuerdo es positiva para el país, lo cual no significa que resolverá los problemas macroeconómicos que existen en la estructura productiva argentina. También, señala que no se producirá una “avalancha de inversiones” como consecuencia de la firma de un acuerdo con el Club de París.

Si bien señala que el problema reside en que el direccionamiento del ahorro no actúa como financista del proceso productivo, falla al no hacer mención de que una de las causas que genera este comportamiento es la inflación. Con una tasa de inflación de 30-35% anual y expectativas de devaluación, es casi imposible pensar en proyectos de inversión de largo plazo financiados a través del ahorro de las familias. Entonces, en lugar de hallar opciones de inversión que beneficien la producción y el empleo, se prefiere acudir al viejo método de ahorro del argentino: el dólar. Es básicamente el arbitraje (o la inexistencia de este) entre un activo intervenido y otro libre lo que perjudica la transformación de ahorro en inversión: desde la óptica del agente económico, la batalla entre activos en divisas y pesos siempre la ganan los primeros.

Por lo tanto, como parte de un plan integral que apunte a normalizar la situación macroeconómica del país, es vital e imprescindible apuntar los cañones contra la inflación. Sin corregir esta variable macro, será difícil desbaratar las expectativas devaluatorias e inflacionarias que están presente en la mentalidad del agente económico argentino. Este proceso permitirá otorgar mayor confianza al mediano plazo, posibilitando el financiamiento de la pequeña y mediana industria que emplea a la mayoría de los trabajadores del país a través de la reducción del costo financiero total de sus créditos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s