Inflación y emisión: ¿van de la mano?

Por: Hernán Torre

Mientras preparaba un informe para lo que será mi debut en el proyecto del Diario El Mirador (diario online con noticias de Sudamérica), me tomé unos minutos para escribir este breve artículo, ya que se ha tornado en una verdad repetida una y otra vez el hecho de que la única causa de la inflación es la emisión realizada por parte del Banco Central de la República Argentina para financiar el déficit fiscal público. El objetivo de esta nota es intentar presentar evidencia que clarifique este asunto: datos no faltan, ya que – desgraciadamente – nuestro país tuvo varios períodos de alta inflación (llamemos “alta” a tasas anuales mayores a 20%).

Por lo tanto, realicé una búsqueda en el INDEC y el BCRA para hallar la información necesaria para refutar o confirmar esta teoría; la inflación y la emisión: ¿van de la mano? Obviamente, tuve que hacer la salvedad de buscar un índice alternativo para el período 2007-2013 debido a obvias razones (pérdida de credibilidad del instituto nacional de las estadísticas luego de la intervención del gobierno nacional). Para este menester, y tal como he realizado en otros posts, tomo el índice de precios al consumidor de la Provincia de San Luis (IPC-SL) como un proxy que permita continuar con este análisis.

La información presente está disponible a partir de 1943 para ambas variables, lo cual permite que tengamos bastante información y casos que nos avalen o desacrediten la hipótesis planteada. A continuación, el gráfico que muestra la evolución de los últimos 12 meses de la tasa de la inflación con respecto a la de la emisión monetaria, tomando como parámetro de ésta a la variación de M2.

Infla_Corr

A priori, pueden distinguirse 3 eventos en los que la tasa de emisión monetaria directamente se pierden del gráfico. Una de estos – el más grave – fue el de la hiperinflación de 1989; la razón por la que se decidió cambiar la escala fue para poder representar de mejor manera al resto de los períodos,. De lo contrario, se hacía mucho énfasis en algunos meses en los que la variación interanual de M2 era mayor a 5000%.

La correlación entre ambas variables (cómo varía una cuando varía la otra) es del 97%. Es decir, este porcentaje de la variación de la variable dependiente (inflación) es explicada por las oscilaciones de la variable independiente (emisión monetaria). Esto nos daría lugar a considerar que la las variables cantidad de dinero y precios son coincidentes en el tiempo; no obstante, ésto no significa que la Teoría Cuantitativa del Dinero se cumpla en este caso. De ser así, un determinado incremento porcentual en la cantidad de dinero debería acarrear un mismo incremento en los precios de manera generalizada y sostenida.

Las causas que podrían llevar a la refutación de la hipótesis planteada son las siguientes:

1. Al ser ambas variables series de tiempo, el cálculo de la correlación podría no ser importante, ya que ambas podrían ser dependientes de la variable “tiempo”. Es decir, ambas variables podrían ser influidas por un componente tendencial, lo cual sesga el análisis de correlación al introducir otra determinación. Para solucionarlo, debería aplicarse el enfoque de análisis de series de tiempo (Box-Jenkins), lo cual supone realizar estudios de raíz unitaria para ambas variables. En caso de que exista raíz unitaria, las series deberían diferenciarse.

2. Debe considerarse que Argentina sufrió varias devaluaciones y cambios de moneda durante este período evaluado, lo cual introduce determinaciones alternativas para la tasa de inflación. A la primera, Marcelo Diamand la llamaba “inflación cambiaria”.

3. No se realiza ningún tipo de análisis de la inflación estructural, o – nuevamente citando a Diamand – la demanda causada por la estructura productiva desequilibrada (EPD), la cual está relacionada con el desarrollo del proceso de industrialización que genera crecimiento desequilibrado en la oferta y demanda de algunos sectores productivos en particular.

4. De confirmarse los puntos 2) y 3), estaríamos en condiciones de sostener que la inflación no depende enteramente de la emisión monetaria, lo cual haría tambalear los supuestos de algunos modelos económicos clásicos a partir de los cuales se analiza la realidad de los países emergentes. El impacto que ésto tendría es importante, ya que la mayoría de los organismos internacionales que proponen políticas particulares (tal como hizo el FMI con nuestro país) se basan en conceptos como éste.

No obstante habrá que esperar el informe completo; esta concisa introducción sólo pretende poner sobre el tapete cuestiones que serán desarrolladas en breve en los artículos que publicaré en el Diario El Mirador – y luego de unos días serán copiados en el blog. Se realizarán análisis de series de tiempo para demostrar si estas variables tienen raíz unitaria, y se procederá a continuar con el método estadístico, en pos de hallar variables macroeconómicas significativas que permitan explicar la inflación en nuestro país. Ojalá sirva para realizar algún aporte nuevo y, sobre todo, que sea útil para comprender cómo puede nuestro país abandonar el proceso inflacionario que exhibe tasas de dos dígitos desde hace más de 5 años.

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6 comentarios en “Inflación y emisión: ¿van de la mano?

  1. Hernan: Me parece muy buena la iniciativa. El comentario es el siguiente: Según la Teoría Cuantitativa del Dinero, la relación entre dinero, precios y producto se cumple en el largo plazo. Por ello puede ser conveniente testearla mediante un modelo de corrección del error, ya que seguramente las tres series están cointegradas. Muy bueno el blog, saludos.

  2. Como dice Leonardo, si alargás el plazo la relación se va haciendo más fuerte. Eso es un fenómeno comprobado a nivel mundial (este post de Luciano Cohan que lo muestra muy bien: http://econserialcronico.blogspot.com.ar/2012/11/lo-esencial-es-bien-visible-los-ojos.html).
    O sea, la relación es universal y eso no está en discusión. Lo que se discute es la causalidad, y por este motivo, a las posibles causas yo le agregaría una más (que para mi es la fundamental): la “emisión” no es la variable independiente como mencionás, sino todo lo contrario. La emisión se acomoda al nivel de precios.
    Saludos.

  3. Buenisimos los comentarios. Estoy por terminar el informe que se va a publicar en El Mirador, y tomé en cuenta sus consejos. Al tomar considerar plazos más largos, la relación M2-IPC se hace bastante visible (como demuestra Luciano Cohan en su artículo de hace dos años). El problema con la teoría cuantitativa (y era el punto del artículo) es que no resiste la contrastación empírica. “Hay coexistencia, pero no causalidad”, como bien dicen algunas personas que comentaron en el blog mencionado.

  4. Estimado, la serie de inflacion para el periodo pre convertibilidad pareciera ser la mensual, no la interanual.

    • (Para variar) estás en lo correcto Luciano. Gracias a tu hallazgo, todo toma más coherencia. Me parecía muy raro que no estuvieran relacionadas las variables IPC y M2 al tomar las variables interanuales. Obviamente estaban mal medidas y, como bien mencionas, el gráfico refería a las variaciones mensuales – que son las que utilicé en el informe del diario, luego de ver tu post de 2012.
      ¿Lo malo? El análisis en primera instancia estaba mal al señalar que la correlación era del 37%, lo cual nunca es bueno para la moral de un investigador.
      ¿Lo bueno? Desde un concepto popperiano, estamos más cerca de la verdad.
      Gracias por notar este error. Las respectivas modificaciones en el gráfico y las conclusiones parciales fueron hechas.

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